Luego de la situación que se vivió en el municipio de Chilcuautla, en donde un grupo de feligreses agrediera a quien fuera el párroco de la iglesia de la Virgen de la Asunción, Juan José Mociño, presuntamente por seguidores del sacerdote Jesús Moisés Pizaña Chávez; la Diócesis de Tula decidió retirar a ambos presbíteros de su trabajo pastoral en dicha parroquia, y nombrar temporalmente a un administrador parroquial en tanto se designa a un nuevo titular.
De acuerdo con un comunicado proporcionado a Exo Noticias Hidalgo por parte de la curia diocesana, Monseñor Juan Pedro Juárez Meléndez comentó que “ante los hechos lamentables que se han suscitado en la Parroquia de la Asunción, Chilcuautla, Hgo., el domingo 26 de julio, manifestamos que desde el momento en que se tuvo conocimiento de los hechos, se ha mantenido el diálogo y cercanía con todas las personas y grupos involucrados, para favorecer la preservación de la fe, la paz social, la unidad en las familias y en la comunidad parroquial.”
Dentro de las disposiciones tomadas por el obispo de Tula, ha sido la solicitado “que todos los fieles y agentes de pastoral de la comunidad parroquial se mantengan en el respeto, el diálogo y en la fe que nos hermana. Evitemos cualquier acción o actitud que nos dañe o nos hiera más”.
Juárez Meléndez recalcó que la Diócesis de Tula, consciente de que la labor principal de la Iglesia es
evangelizar y con ello favorecer la construcción de un mundo más justo y en paz, siempre privilegiará, ante situaciones de diferencias de opinión, el respeto mutuo, el diálogo y la reconciliación entre todos ante situaciones que causan confrontación.
Relacionan a vicario con agresión al párroco de Chilcuautla.
El pasado domingo 26 de julio, comenzaron a circular videos sobre un altercado al interior de la parroquia de Chilcuautla, ubicada en el centro del municipio, en donde se puede observar a un grupo de personas agredir físicamente a quien hasta ese momento se desempeñaba como párroco.
Sin embargo, conforme fueron circulando los hechos, mismos habitantes señalaron que dicha turba se relacionaría con el sacerdote Jesús Moisés Pizaña; el cual habría llegado a la parroquia como vicario, apenas el pasado 23 de mayo.
Padre Pizaña ya tenía “antecedentes” con la comunidad católica.
Luego de que se diera a conocer que el Padre Pizaña estaría detrás de lo sucedido en la parroquia de Chilcuautla; usuarios de redes sociales recordaron la actitud con la que se desempeñaba cuando era el párroco de la iglesia de Chapantongo.
En abril del 2024, surgieron diversas críticas contra Jesús Moisés Pizaña Chávez, donde la feligresía de Chapantongo señalaba que, ante cualquier situación que al sacerdote no le gustara, generaba el supuesto chantaje de promover la excomunión en contra de quien hiciera comentarios o acciones que no le favorecieran al sacerdote.
Así mismo, fue denunciado públicamente por hacer comentarios ofensivos en contra de adultos mayores, y de querer imponer una autoridad prepotente.
Posteriormente al conflicto social que se generó, fue trasladado a la parroquia de Zimapán como vicario, en donde permaneció hasta el pasado mes de mayo.














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